A veces releerte te da la oportunidad de recordar cosas de las que ya ni te acordabas. Este post lo escribí en mi último dia de trabajo para una empresa que fabricaba piezas de plástico. El post se titulaba "Plásticos Inyectados y Vampiros S.A.".

Por fin he acabado. Se acabaron los interminables turnos nocturnos entre máquinas y unos apestosos cafés con los que uno se pasa ocho horas tirándose pedos. Máquinas con voz de putilla repitiendo una y otra vez “inyección defectuosa, inyección defectuosa” mientras piensas en la defectuosa fulana que parió al típico japonés cabezón que inventa este tipo de cosas y en lo que le habrá costado dar a luz a ese planeta con patas.
Por lo demás, estos dos meses no han estado tan mal, incluso diría que ha sido una grata experiencia… Eso de estar ahí sudando a las tantas de la madrugada mientras uno se fuma el cigarrito entre aceitosos brazos robotizados, con la camiseta mostosa y sin parar de evacuar estrellas de la muerte también ha tenido cosas buenas.

En mi ultima noche, hace solo unas horas y mientras miles de niñatas garrulas vomitaban whisky peché con tropezones de cereales, he escuchado un programa muy interesante en radio 3; “aun no me he repuesto de la ultima noche que pase contigo” que hasta ha conseguido hacerme bailar entre removedores y aspiradoras de material, tambien llamadas graciosamente -chuponas- : “Yeeeee!, Jose!, vente para acá que se ha vuelto a enganchar la chupona!!! …que pesada esta hoy la chupona eh?…”, y viene el tio, le mete el palito asignado al encargado de turno del grupo “b”, y vuelve a chupar la cosa como la seda. Entretanto, otra maquinita hace “pirivi” llamando tu atención para que, efectivamente, te acerques y te des cuenta de que en lugar de crear artísticos tapones de “ketchup Caster” tu “euro inj 4000” esta cagando chorizos de plástico en rojos vivos. No pasa nada, se le baja la temperatura al horno del polipropileno, o “mierda tóxica con la que se hacen las cosas de plástico” y aquí paz y después gloria.

Por fin se acabó el contrato que decía que por las noches en lugar de dormir, hay que trabajar.